La vergüenza sin fin

La detención del congresista Luis Picón es el enésimo episodio de un bochorno que no cesa.

    Editorial El Comercio
    Por

    de El Comercio

    Luis Picón fue gobernador regional de Huánuco antes de llegar al Parlamento de la mano de APP. (Foto: GEC).
    Luis Picón fue gobernador regional de Huánuco antes de llegar al Parlamento de la mano de APP. (Foto: GEC).

    A veces parece que estuviéramos atrapados en un bucle temporal. Los nombres pueden cambiar, pero la ignominia es una sola. Mes a mes, un nuevo episodio de ribetes delincuenciales relacionado con uno o varios miembros de la actual representación nacional salta al primer plano de la noticia y la ciudadanía se pregunta cómo personajes de esa catadura pueden haber llegado al Congreso. La pregunta, por supuesto, tiene más de una respuesta, pero a eso llegaremos más adelante. Veamos, primero, qué es lo que nos mueve a volver sobre un tema que, en coincidencia con la naturaleza cíclica del problema descrito, hemos abordado repetidamente en este Diario.

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