Democracia, al fin y al cabo

Con todos sus errores, omisiones y debilidades, el Perú sigue teniendo una democracia.

    Editorial El Comercio
    Por

    de El Comercio

    Foto: Miguel Yovera/Bloomberg
    Foto: Miguel Yovera/Bloomberg
    / Miguel Yovera

    No es necesario ser demasiado agudo para notar que el estado de la democracia en el Perú es precario. Informes internacionales, como el de la Unidad de Inteligencia de “The Economist” (EIU), coinciden con la percepción ciudadana, recogida, por ejemplo, en los resultados del Latinobarómetro reseñados ayer en estas páginas: en los últimos años, el sistema democrático se ha debilitado en el Perú. La sucesión de presidentes es solo un síntoma de problemas mayores de desafección política y de corrientes sociales más profundas.

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