Un soldado del ejército congoleño muestra su arma después de que su unidad volvió de la lucha contra las fuerzas rebeldes. (Foto: AP)
Un soldado del ejército congoleño muestra su arma después de que su unidad volvió de la lucha contra las fuerzas rebeldes. (Foto: AP)
Agencia EFE

Al menos 3.300 personas murieron en la provincia de Kasai, en la República Democrática del Congo, debido a la violencia de la milicia Kamuina Nsapu que ha sembrado el terror en la población desde el pasado agosto, informó hoy la Iglesia católica en el país.

"Al menos 3.700 casas y 20 pueblos fueron destruidos, 10 de ellos por el Ejército y 4 por la milicia", apuntó la Iglesia católica en el país, un órgano que con un papel mediador significativo en la situación actual de RDC.

Más de 1,3 millones de personas huyeron de la región congolesa de Kasai desde agosto de 2016 debido a la violencia, más de la mitad niños que en ocasiones fueron separados de sus padres o reclutados por milicias, según informó hoy el Consejo de Refugiados Noruego (NRC por sus siglas en inglés).

Además 475.000 congoleños han huido a países vecinos, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 30.000 de los cuales se refugian en Angola.

El pasado mayo, durante una escalada de la violencia en la región, 8.000 personas se vieron obligadas a desplazarse al día, apuntó el NRC.

Los civiles son las principales víctimas de las atrocidades, en particular los grupos étnicos luba y lulua.

Naciones Unidas denunció hoy desde Ginebra la existencia de una nueva milicia, bajo el nombre Bana Mura, creada y organizada por las autoridades para apoyar las acciones del Ejército congolés en las tres provincias de la región de Kasai.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, pidió que se apoye una investigación internacional independiente, algo que rechazó el ministro de Justicia de la RDC, Alexis Thambwe Mwamba, que argumentó que "aceptar una investigación independiente es aceptar que el Congo no es un país independiente".

El conflicto adquirió notoriedad internacional cuando la milicia acabó con la vida de dos expertos extranjeros de la ONU, Zaida Catalán (de nacionalidad sueco-chilena) y Michael Sharp (estadounidense), hallados muertos el 28 de marzo en Kasai Central.

Los dos expertos extranjeros asesinados, que desaparecieron junto a cuatro trabajadores congoleños, investigaban abusos de los derechos humanos en esta provincia.

La ONU anunció el descubrimiento de numerosas fosas comunes en Kasai, en las que podrían haber sido enterrados combatientes de Kamuina Nsapu que luchan contra las fuerzas del Gobierno de Kinshasa.

El conflicto estalló en agosto de 2016 en las provincias de Kasai cuando el líder de la milicia Kamuina Nsapu, que lleva su nombre, fue abatido por el Ejército y sus seguidores se alzaron contra el Gobierno para vengar su muerte.

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